SOCIALES

Que cada Eucaristía nos ayude a Ver el Rostro del Misericordioso para llenarnos de su Vida y reflejarlo en nuestra existencia

PARROQUIA VIRGEN DEL CARMEN

PBRO. JOSÉ MANUEL IZQUIERDO GARCÍA

V DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO
PRIMERA LECTURA
Del libro del profeta Isaías: 58, 7-10
Esto dice el Señor: «Comparte tu pan con el hambriento, abre tu casa al pobre sin techo, viste al desnudo y no des la espalda a tu propio hermano. Entonces surgirá tu luz como la aurora y cicatrizarán de prisa tus heridas; te abrirá camino la justicia y la gloria del Señor cerrará tu marcha. Entonces clamarás al Señor y él te responderá; lo llamarás y él te dirá: ‘Aquí estoy’. Cuando renuncies a oprimir a los demás y destierres de ti el gesto amenazador y la palabra ofensiva; cuando compartas tu pan con el hambriento y sacies la necesidad del humillado, brillará tu luz en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía». Palabra de Dios.


Dios nos pide algo que Él mismo es. La religión, creer en Dios, amarle y seguirle es vivir según Él vive; por eso nos pide “ser” y “hacer” como Él. En esto y más consiste el Reinado de Dios predicado y realizado por Jesús: vivir como hermanos que se aman y se ayudan unos a otros y tienen un Dios que es Padre y tienen un Intercesor que es Jesucristo el Señor, guidados por el Espíritu.
Dios no pide cosas extraordinarias, Dios pide misericordia y cariño; pide arrepentimiento y perdón. Pide atención personalizada; Él desea que nos tratemos simplemente como seres humanos, con dignidad de ser hijos de Dios. Que le demos su valor propio que cada persona en este mundo tiene.
Yo he ido aprendiendo que la misión es algo sencillo y simple, que no necesita de complejos procesos metodológicos, sino que ocupa en esencia de la presencia fraterna, la escucha sensible y atenta; que quien está frente a mí se sienta atendido y amado; que a través de mis ojos y mis manos sienta el amor de Jesús. Es decir, estamos llamados a ser y vivir como Jesús: Él es el Reino de Dios. Vivir con Jesús, vivir como Jesús, tratar a los demás como Jesús los trataba, eso es el Reinado de Dios entre nosotros.
Tengo la convicción de que esto será posible solamente si el Señor entra en nuestras vidas y transforma nuestras miserias. Si el Señor nos “levanta” de nuestras postraciones entonces si podremos ser y vivir como Él quiere, de otro modo, todo será en vano. En aquello consiste la felicidad verdadera.
Que cada Eucaristía dominical nos ayude a ver el Rostro del Misericordioso para llenarnos de su Vida y que ello se refleje en nuestra existencia. La Santísima Virgen nos arrope.

PRENSA CONFIABLE, … ARRPRECH INTERNACIONAL, MTRO. RICARDO AGUILERA, CÁRDENAS, TABASCO, MÉXICO

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