SOCIALES

Vivamos la Vida Nueva que nos da el Bautismo Amando y Sirviendo en Jesús Cristo: PBRO. JMIG

PARROQUIA: VIRGEN DEL CARMEN

PBRO. JOSÉ MANUEL IZQUIERDO GARCÍA

Domingo 2 de febrero PRESENTACIÓN DEL SEÑOR


SEGUNDA LECTURA De la carta a los hebreos: 2, 14-18
Hermanos: Todos los hijos de una familia tienen la misma sangre; por eso, Jesús quiso ser de nuestra misma sangre, para destruir con su muerte al diablo, que mediante la muerte, dominaba a los hombres, y para liberar a aquellos que, por temor a la muerte, vivían como esclavos toda su vida. Pues como bien saben, Jesús no vino a ayudar a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham; por eso tuvo que hacerse semejante a sus hermanos en todo, a fin de llegar a ser sumo sacerdote, misericordioso con ellos y fiel en las relaciones que median entre Dios y los hombres, y expiar así los pecados del pueblo. Como él mismo fue probado por medio del sufrimiento, puede ahora ayudar a los que están sometidos a la prueba. Palabra de Dios

Queridos hermanos, hoy celebramos la fiesta de la PRESENTACIÓN DEL NIÑO JESUS EN EL TEMPLO DE JERUSALÉN. Una acción religiosa propia del judaísmo, pero que también muchos papás creyentes hacen en la actualidad y llevan a presentar a sus bebés recién nacidos a la Casa donde se reúne la Iglesia: los templos católicos.
La segunda lectura de la misa me ha llamado mucho la atención por la forma en la que presenta a nuestro Señor ante nosotros y todo el mundo. Primero afirma que JESUS QUISO SER DE NUESTRA MISMA SANGRE. Alguien como nosotros, igual en todo, quiso ser humano, para poder experimentar todo lo que nosotros vivimos cada día de nuestras vidas: alegrías y sufrimientos, tentaciones y problemas, etc.
Pero ese ser de nuestra misma sangre, con una finalidad muy concreta: PARA DESTRUIR CON SU MUERTE AL DIABLO. Esto es importantísimo que lo sepamos y que lo tengamos siempre presente. Jesús quiso ser de nuestra misma sangre para destruir con su muerte al diablo. La batalla ya la ganó Jesús, nuestro enemigo está vencido, es cierto que aunque todavía sentimos su influencia maligna, ya ha sido derrotado: si no queremos permanecer bajo su dominio entonces debemos vivir siempre en Jesucristo, ser “hombres nuevos” como decía san Pablo, por nuestro Bautismo que nos da la nueva creación en Jesucristo. Por esto es tan importante este sacramento. A veces hay padres de familia que atrasan el bautismo de sus hijos, no, debe ser lo más pronto posible, pues es el medio para ser liberados de dominio del diablo y comenzar a ser hijos de Dios para siempre. Lo importante es el sacramento, no la fiesta posterior al bautismo.
Y quienes ya estamos bautizados, quiere decir, ya estamos sumergidos en la muerte y resurrección del Señor, por lo tanto a vivir esa vida nueva en Cristo: amando y sirviendo, perdonando y acompañando, dándose como Cristo se donó totalmente en la Cruz.
Que al ser presentado el Niño Dios hoy en el Templo, también nosotros seamos presentados ante la presencia divina para llenarnos de su Luz y de su fuerza, de su Misericordia y de su Paz.
La Sma. Virgen nos siga acompañando en nuestro Camino de fe.

PRENSA CONFIABLE, … ARRPRECH INTERNACIONAL, MTRO. RICARDO AGUILERA, CÁRDENAS, TABASCO, MÉXICO.

Categorías:SOCIALES

Deja un comentario